cisis

¿Cómo son los resultados a largo plazo?

CISIS permite obtener resultados destacados de la agudeza visual a largo plazo. Por medio de CISIS se pueden lograr la rehabilitación visual y la parada la progresión de la enfermedad. Resultados a largo plazo de un périodo de hasta 8 años después de la intervención muestran que, aparte de parar la progresión de la enfermedad, una mejora leve de la agudeza visual adicional sigue produciéndose durante los años siguientes. (Daxer A, Ettl A, Hörantner R. Long-term results of MyoRing treatment of keratoconus. J Optometry 2016 (in press)). En consecuencia, CISIS es el único procedimiento que existe que parece una “curación” de la enfermedad.

Agudeza visual: los gráficos muestran la agudeza visual  de los ojos apróximadamente un año (posop 1; puntos blancos) y 5 años (posop2; puntos negros) después del tratamiento en cuanto a la gravedad de la enfermedad. El eje de abscisas ilustra la gravedad de la enfermedad como la agudeza visual preoperatoria en la escala log MAR antes del procedimiento CISIS. En la escala original de logMAR un valor de 0 significa una agudeza visual optimal de 1.0 en la escala decimal (segunda escala) y un valor de 1.0 en la escala de logMAR 0 quiere decir una agudeza visual mala de 0.1 en la escala decimal. 2.0 corresponde a una agudeza visual bastante mala que sólo permite contar dedos antes de la intervención. UDVA significa “agudeza visual no corregida” (imagen a, sin lentes o lentes de contacto) y CDVA es la abreviatura de la agudeza visual en cuanto a la mejor corrección posible por medio de lentes (imagen b). La línea en puntos muestra el caso teórico de una correción optimal en el que se logra restablecer una agudeza visual completa. Las otras dos líneas representan la regresión de los resultados. La línea interrumpida se refiere a los resultados obtenidos después de un año, mientras que la línea recta ilustra los resultados después de cinco años. El eje de ordenadas muestra la mejora de la agudeza visual en líneas.

Queda obvio que mediante CISIS se pueden obtener mejoras de la agudeza visual significantes que siguen mejorándose en los años siguentes después de la intervención. Esto se puede deducir del comportamiento de la línea de regresión que se refiere a los resultados de la intervención después de un año (entera) que continua acercándose a la línea de corrección optimal (en puntos). La razón por la cual esto es el caso es el fortalecimiento de la córnea mencionado por arriba. Por eso, no sólo se puede parar la progresión de la enfermedad, sino también, en varios casos, mejoras constantes de la agudeza visual en forma de una “antiprogresión” y/o la curación de la enfermedad fueron alcanzadas. Un requisito esencial para poder obtener resultados así es cumplir con todas las reglas establecidas por Dioptex que forman parte del tratamiento estandardizado (J Optomentry, 2016)

Casos extremos:  Por supuesto, hay numerosos casos en los que no se puede tratar la enfermedad de manera satisfactoria. Esto se aplica, especialmente, si el cono es demasiado escarpado para poder ser tratado mediante incluso el MyoRing más fuerte que existe, aunque, teóricamente, el grosor de la córnea basta y el transplante de córnea parece la única opción que queda. Sin embargo, queda la cuestión si todavía se puede intentar usar CISIS en casos individuales para evitar el transplante de córnea. Frecuentemente, en casos extremos así, sólo se pueden obtener resultados no satisfactorios en relación con la mejora de la agudeza visual sin lentes. Pero, aún incluso si se trata de casos así, se puede alcanzar una regularización suficiente de la córnea que permite alcanzar una agudeza visual alta en combinación con lentes de contacto rígidas. A diferencia de las cualidades complicadas de la estructura de las lentes queratoconas, se pueden tolerar lentes de contacto rígidas de nuevo después de la intervención. A veces, si la córnea de uno de estos casos es lo suficiente blanda, y, por eso, moldeable, se puede remodelarla fácilmente mediante el MyoRing. Consecuentemente, es posible obtener resultados satisfactorios con o sin lentes.

Complicaciones y secuelas:  CISIS es un procedimiento bastante seguro y complicaciones son infrecuentes. Complicaciones posibles, tales como, perforaciones, extrusiones o infecciones, apenas ocurren. Sin embargo, hay dos secuelas posiblemente relevantes. Primero, en hasta un 15% de los casos hay correcciones por encima de o por debajo del nivel optimal. Si esto es el caso se puede sustituir al MyoRing al que se implantó principalmente por uno más fuerte o uno más débil tres meses después de la intervención. Normalmente, este intercambio es completamente inocuo y dura tan sólo unos cuantos minutos. Segundo, reflejos de la luz incómodos (halos) pueden ocurrir durante las primeras semanas después del procedimiento por la noche, cuando la pupila queda demasiado extensa. Durante el día los halos son apenas un problema. La frecuencia de los halos continua disminuyendo junto a la mejora de la agudeza visual dentro de tres meses después de la intervención. En ciertos casos puede que los halos nunca desaparezcan completamente, sin embargo, después de 6 meses ya no se los perciben como incómodos. Por medio de mejorar la agudeza visual durante la noche, por ejemplo, mediante lentes leves, se puede andar reduciendo los halos si después de 3 a 6 meses todavía constan un problema. Seis meses después de la intervención, tan sólo un 2% de todos los pacientes todavía percibe los halos como tan incómodos, suponiendo que todavía van ocurriendo, que decide extraer el MyoRing.

Estabilidad a largo plazo: Al presentar los datos en un gráfico que muestra el desarrollo posoperatorio individual, aún se puede demostrar la estabilidad a largo plazo de forma más impresionante. En el gráfico a la derecha se puede ver que no sólo hay una mejora impresionante de la agudeza visual, sino también que se puede parar la progresión de la enfermedad. Por lo demás, parece que la agudeza visual sigue mejorándose durante varios años después de la intervención. Esta circunstancia permite concluir que el procedimiento parece una terapia de la enfermedad que lleva a una “curación” de la dicha. Los puntos en blanco muestran la agudeza visual 1 año y 5 años después de la intervención. El eje de abscisas ilustra la mejora de la agudeza visual no corregida y el eje de ordenadas muestra la agudeza visual corregida. Ninguno de los ojos sufrió de un empeoramiento significante y la mayoría de los ojos mostró un mejoramiento significante de la agudeza visual en el transcurso del tiempo. En la mayoría de los casos hubo una agudeza visual alta después de un año, mientras se pudieron observar mejoras adicionales entre el primer y el quinto año después de la intervención.

Explicación:  La agudeza visual se mejoró de forma significante tres meses después de la intervención y su estado se quedó estable. (Daxer A, Mahmoud H, Venkateswaran SR. Intracorneal continous ring implantation for keratoconus: One-year follow-up. J Cataract Refract Surg 2010;36:1296-1302). Ya que el MyoRing dispone de una estructura de anillo completamente cerrada caracterizada por un alto nivel de tiesura, la presión intraocular normal sigue empujando la córnea de manera natural contra la circunferencia del MyoRing dentro de la dicha. Este proceso resulta en la eliminación continua de las irregularidades que todavía existen (“plancha” la córnea). Por eso, la córnea pierde estas irregularidades leves que todavía existen (aberraciones a nivel alto) y la agudeza visual que ya es buena sigue mejorándose de forma significante con el tiempo. Por este motivo, queda obvio por qué estructuras abiertas, tales como ICRS (segmentos, anillos abiertos) no consiguen obtener resultados parecidos.

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